Mediación y ética profesional

El pasado 8 de Mayo de 2019 entró en vigor el nuevo Código Deontológico aprobado por el Pleno del Consejo General de la Abogacía, y debo decir que he echado de menos que se incluyera en el mismo una referencia expresa a la mediación.

El artículo 12 de dicho Código establece que el abogado siempre que sea posible debe intentar una conciliación de los intereses en conflicto.

En mi opinión, ese precepto podría haber ido un poco más lejos, y haberse adentrado en los métodos de resolución alternativa de conflictos entre los que se encuentra la mediación, ya que al igual que el médico debe ofrecer al paciente todas las opciones terapéuticas alternativas a la cirugía por ser ésta traumática, el abogado debe informar al cliente de cuales son todas las posibles soluciones a su conflicto legal antes de acudir a un proceso judicial. Una de ellas es la mediación, que viene a ser como una rehabilitación, y que en muchas ocasiones tiene una eficacia definitiva y evita el mal trago de tener que pasar por el quirófano, con los riesgos que como el juicio conlleva.

La mediación es esa “rehabilitación” a la que hay que invitar al paciente de forma previa al juicio.

Es por ello por lo que he echado en falta en la renovación del Código Deontológico, recoger como una obligación ética del letrado, informar al cliente de la existencia de todos los medios alternativos a la resolución de su conflicto que tiene a su disposición, entre los que se encuentra la mediación.

Sólo así podrá decirse que el abogado cumple con sus deberes éticos, y sólo así podrá entenderse que el consentimiento del cliente prestado al letrado es un “Consentimiento Informado”, esto es, una voluntad emitida tras haber sido informado de todas las soluciones posibles a su conflicto.

Anteproyecto de Ley de Impulso de la Mediación

Por fin, el pasado 2 de enero de 2019 ha sido aprobado el Anteproyecto de Ley de Impulso de la Mediación.

Sin duda se trata de un gran avance, y va a suponer una mejora para toda la sociedad ya que por un lado la ciudadanía va a ser informada sobre la mediación y podrá por tanto conocer esta herramienta antes de decidir la manera en que resolver su conflicto, y por otro lado, va a ayudar a descongestionar los Juzgados , muchos de ellos colapsados.

Y es que, con esta nueva norma, en determinados asuntos de carácter civil y mercantil, será necesario que las partes acudan de manera obligatoria a una sesión informativa sobre la mediación, seis meses antes de iniciar el proceso judicial.

Esos asuntos o materias son las siguientes:

  • Medidas a adoptar en un proceso de separación, divorcio, nulidad matrimonial.
  • Responsabilidad por negligencia profesional.
  • Sucesiones.
  • Conflictos entre socios y/o con órganos de administración de las sociedades mercantiles.
  • Reclamaciones por responsabilidad extracontractual que no sean accidentes de circulación.
  • Derechos reales sobre cosa ajena.
  • Propiedad horizontal y Comunidad de Bienes.
  • Reclamaciones de cantidad inferiores a 2000 euros.
  • Protección del derecho al honor, intimidad ola propia imagen.
  • Determinados procesos arrendaticios.
  • Contratos de distribución, agencia, franquicia.

Por tanto, esta nueva normativa introduce una obligación mitigada , ya que si bien no impone la obligación de acudir a un proceso de mediación propiamente dicho antes de acudir a la vía judicial, sí que obliga a que las partes al menos asistan a una sesión de carácter informativo en la que se les expondrá en qué consiste esta herramienta de resolución de conflictos, cual es su procedimiento , y cuáles son sus ventajas.

Sin duda, cuando entre en vigor esta nueva Ley, que lo hará en un periodo de tiempo de unos tres años, ciudadanos y profesionales de la Justicia, saldremos claramente beneficiados.

Mediación, la gran desconocida

Hace tiempo que se viene escuchando en los medios de comunicación el término Mediación, vocablo, que sin duda es utilizado de forma equívoca, y que desafortunadamente es una gran desconocida para nuestra sociedad.

Una sociedad que sufre todo tipo de conflictos, no sólo legales, sino más comunes y habituales como sonlos familiares, escolares, vecinales, laborales, sanitarios… Incluso políticos.

Mientras en los países anglosajones, el 80% de los conflictos no se judicializan sino que se resuelven a través de la mediación, en nuestro país, sólo un ínfimo porcentaje de ellos son  tratados a través de esta valiosísima y desconocida herramienta.

Dicho esto, te pregunto: ¿Qué es la mediación?, ¿para qué sirve?, ¿cuándo se puede utilizar? ¿en qué se diferencia de una negociación?, ¿cómo es el proceso?.

No voy a tratar de hacer un análisis profundo y exhaustivo sobre la mediación , ya que con este blog lo que trato es de dar a conocer esta herramienta y tratar de explicar de una manera sencilla y fácilmente comprensible por los legos en la materia, en qué consiste.

La mediación es una técnica de resolución alternativa de conflictos en base a la cual las partes, que son las auténticas protagonistas del mismo, a través de la figura del mediador, utilizada como canal de comunicación entre ellas, tratan de alcanzar por sí mismas un acuerdo que ponga fin al conflicto.

No es el mediador el que propone y/o logra el acuerdo en caso de alcanzarse el mismo, sino que son las partes mediadas (quienes mejor conocen el conflicto y sus posibles soluciones), las que logran poner fin al conflicto, en caso de lograrse un consenso.

Dado que es un proceso absolutamente voluntario y confidencial, cualquiera de las partes puede abandonar el proceso en cualquier momento. Incluso cuando no se ha alcanzado un acuerdo, la utilización de la mediación siempre habrá mejorado la comunicación entre las partes.

Puede utilizarse antes de acudir a la vía judicial (mediación prejudicial) o en cualquier momento a lo largo de un procedimiento judicial ya iniciado (mediación intrajudicial).

Es un sistema muy ágil y económico, que tal y como hemos indicado, siempre deja abierta la posibilidad de acudir al Juzgado si alguna parte lo cree oportuno, y si se llega a un acuerdo, éste es ley entre las partes y puede elevarse a documento público.

Todo son ventajas en el proceso de mediación, pero su gran hándicap es sin duda que a día de hoy sigue siendo una gran desconocida en este país.

Es por ello, por lo que estas líneas van destinadas a poner un granito de arena en la difusión de la figura de la Mediación, gran desconocida hoy , pero a la que sin duda vaticino un gran futuro.